Cuando una mujer se va.

Cuando una mujer se va.

Las mujeres nos vamos lentamente de la vida de un hombre, paso a pasito
nos vamos preparándo para separarnos, para decirle adiós al amor cuando nos damos cuenta que nos hace daño o cuando nos ha engañado. No somos tontas, claro que no, sabemos cuando es hora de partir, solo que no lo hacemos tan abruptamente como lo hacen ustedes los hombres, ni por los mismos motivos.

Nos toma un poco más de tiempo irnos, realizamos un ritual minucioso de despedida: la casa, los recuerdos, amor, costumbre, el tedio. No sé si sea más frío y calculado o es nuestra pequeña venganza, pero, primero vamos analizando lentamente los pro y los contra, porque para dar ese paso definitivo debemos estar sumamente seguras, no habrá vuelta atrás ya no hay retorno.

Consultamos con las amigas, platicamos una y otra vez la historia, esperando una mínima esperanza de que exista posibilidad que te den una receta mágica, algo para cambiar lo definitivo. Las amigas, aquellas que te aman, esas pocas,
te dicen la verdad, una y mil veces “pendeja” no va a cambiar, no lo ha hecho y no lo hará, ha dejado de ser atento, cariñoso y te das cuenta que: “el agua apaga el fuego y al amor los años”.

Empiezas a empacar las maletas, pero no aquella que está llena de ropa, no las cosas materiales; la maleta de tus sueños, del alma, de tus ilusiones, de tus sentimientos, de los “hubieras” y el de los “por qués”. Lo miras cuando se van a acostar, empiezan los silencios que desgarran, las lágrimas a escondidas, las canciones que le dedicas y que no sabe que son de tu despedida.

Llega el momento y sales para no volver.

Él pregunta:
¿Te vas así, de la noche a la mañana, sin pensar las cosas?
No sabe que hace tiempo con sus actitudes ya había logrado que te marcharas, te alejó lentamente de su almohada, del sillón que tantas noches los unió, de las comidas y desayunos llenos de sonrisas, de las noches de sexo y las madrugadas llenas de apapachos, de todo lo que amaron y él destruyó.
Es tiempo de irse, con las alas rotas, bajo la lluvia, a paso lento, con el corazón destrozado; porque las que amamos de verdad, no sabemos regresar.

Autor:
Vogard Pastelin Taboada

Fuente: Entre Líneas

Reflexiones.

Tú eres un portal ínter dimensional, maravilloso y poderoso, que quiso ser anclado en esta tierra para sembrar amor desde la resonancia.

Cada vez que te permites sentir, interiorizar, contemplar, tomar consciencia, seguir admirando y agradecer, viajas mas allá de la mente para entrar en contacto con la inteligencia primordial, con tu propia presencia y su núcleo divino.

Más allá de todo mantra, plegaria e invocación, existe algo que solo podrá ser expresado por ti. No se le puede clasificar o categorizar, es único e inédito, te corresponde hacerlo resonar, cuando hagas vibrar las cuerdas de tu propia divinidad. Pruébate, saboréate. Siente la gloria de estar dentro de la condición humana en esta dimensión.

No puedo describirte esta experiencia, tienes que pararte por ti mism@ ahí para saber de qué se trata. La melodía que se produce en este estado de consciencia solo te pertenece a ti… Es tu sello, es la forma como todos te reconocemos dentro de la unidad.

Nos encanta cuando vibras, tu melodía se expande por todo el universo y lo llena de color. Es glorioso verte sembrar amor y resonar. Busca el compás en tu interior, ahí está, en la quietud de la mente, búscale en todo aquello que te llene de alegría.

No te imágenes como deben ser las cosas, solo déjate sorprender, solo déjate llevar. Acepta todo lo que se te pueda presentar, perdona, libera, integra, suma y presta atención. Si lo haces así, estarás prest@ para escuchar y sentir tu canción.

Todo está en perfecto orden y equilibrio para el ejercicio del amor. Sal de la ilusión, enfócate en lo constructivo… No se trata de ganar o perder, de triunfar o perecer. Solo hay que resonar, despertar el fuego, encender la divinidad que reposa en Ti. Siente y recuerda, solo el Amor es Real.

Ari Shemoth

¿Rendirse?

Rendirse significa aceptar por completo este momento, este cuerpo, y esta vida. Rendirse implica apartarse a uno mismo de su propio camino y vivir de acuerdo con una voluntad Superior, expresada como la sabiduría del corazón.

Mucho más allá que una aceptación pasiva, la rendición utiliza cada reto como un escalón hacia el crecimiento Espiritual y la expansión de la conciencia.

Algunos creen que aguantar es lo que hace a uno fuerte; algunas veces es dejar ir.

El chantaje emocional.

El chantaje emocional es una práctica habitual de maltrato psicológico que denota debilidad e inseguridad en quien lo practica y servidumbre en quien lo padece. La imposición se lleva a cabo utilizando los sentimientos como arma. La negación a aceptar las exigencias del otro se califica de traición a la amistad o el cariño.

El chantaje emocional es una de las prácticas psicológicas más utilizadas, pero no por ello es legítima. De una forma inconsciente o voluntaria, se presiona a otra personas, víctimas del chantaje emocional, para que actúen, digan o piensen de una determinada manera, aunque vaya en contra de sus principios.

Esta presión, no es sólo patrimonio de la pareja; en cualquier relación de tipo personal se puede ser tanto víctima como verdugo. De hecho, es un recurso muy utilizado entre padres e hijos. ¿Es que ya no me quieres? o Con todo lo que he hecho por ti, son alguna de las frases más utilizadas por aquellos que lo practican.

Perfil del chantajista.

Son personas que saben cuánto se valora la relación con ellos y conocen los puntos débiles y los aspectos vulnerables de quienes les rodean. Este tipo de extorsionadores, a pesar de poder dar la impresión de ser personas maquiavélicas y enrevesadas, en el fondo esconden debilidad e inseguridad ante el criterio y la libertad de actuación de sus seres queridos.

Su espíritu posesivo, les hace mostrarse como víctimas cuando su prójimo no actúa según su capricho o antojo. Para conseguir que se acaten sus deseos, han aprendido a provocar la culpa. Susan Forward, en su libro Chantaje emocional, distingue diferentes perfiles del chantajista:

El castigador:

Dice exactamente lo que quiere y las consecuencias a las que a las que tendrá que atenerse si no se cede a sus deseos.

El autocastigador:

Se dañará, a sí mismo, si no se hace lo que él quiere pero, claro, antes avisa.

La víctima:

«Obliga» a adivinar sus deseos para, luego, dejar claro que es nuestra responsabilidad el asegurar que lo obtenga.

El provocador:

Ofrece promesas maravillosas siempre que se acate su voluntad.

Egoismo y complaciencia

Los chantajistas de emociones, se aprovechan de la mala sensación que produce estar a malas con ellos. Les da lo mismo que se acceda a sus deseos sólo para aplacar ese malestar. Se trata de una práctica encubierta que viene a decir si quieres que yo esté bien, y por lo tanto estemos a gusto; haz lo que yo deseo, aunque no te guste y te haga sentir mal.

Esta manipulación suele producirse en el contexto de una relación con muchos elementos positivos. Se sabe cómo es el otro en su mejor momento, y se permite que el recuerdo de las experiencias agradables eclipse la sensación de que algo no funciona, prefiriendo ceder a los deseos propios para que ese buen momento no se rompa. Es como si se estuviera obligado a «pagar» para obtener el amor y el respeto de las personas que se aprecian.

Sintomas del chantaje.

La gente que utiliza los sentimientos y emociones como método de conseguir lo que pretenden, se sirve de técnicas como amenazar con complicar la convivencia o poner fin a la relación si no se hace lo que ellos quieren. Otra forma, es dar a entender que se abandonarán, se harán daño o se deprimirán si no se hace lo que pretenden. Siempre quieren más, por mucho que se les dé.

Habitualmente, ignoran o no hacen caso de los sentimientos y aspiraciones de su pareja. Lo más importante es que ellos se sientan bien. Para que la relación funcione, ellos tienen que sentirse a gusto, y su pareja hacer de tripas corazón.

Califican al otro de egoísta, interesado, insensible o descuidado si no se cede; y se deshacen en alabanzas cuando se accede a sus deseos. Las armas básicas que usa el chantajista emocional para conseguir lo que quiere, son el temor, la obligación y la culpa.

¿Como detectarlo?

El chantaje emocional consiste en un arma muy destructiva, tanto si se utiliza en la pareja, como con padres o hijos. Los «chantajistas» de tipo emocional presionan y extorsionan a sus parejas hasta conseguir que hagan lo que ellos quieren. Este chantaje tiene consecuencias negativas para el que lo recibe, ya que afecta a la autoestima e incluso muchas veces hace que aparezca el sentimiento de culpa. El chantaje emocional se manifiesta de diferentes formas en las personas, por lo que existen distintos tipos de «chantajistas emocionales»:

Los que utilizan el castigo. Intentan dominar a los demás mediante amenazas del tipo «Como no hagas lo que te digo…». Asustan, inhiben y provocan miedo en la otra persona, aunque raramente cumplen los castigos que prometen. Generalmente, se valen de la vulnerabilidad de sus relaciones para que todo les salga como ellos quieren.

Los autocastigadores. En vez de amenazar a la otra persona, sus amenazas se dirigen hacia ellos mismos, utilizan expresiones del tipo «Si no haces eso me moriré». De esta manera logran que en sus víctimas aparezca un sentimiento de culpabilidad y accedan a sus exigencias.

Los sufridores. Son personas calladas, muy silenciosas y generalmente depresivas. Se valen de suspiros y silencios «eternos» esperando a que los demás descubran lo que les ocurre. Sus pensamientos son «Si me quisieras tanto como dices tendrías que saber lo que me ocurre». No amenazan directamente a la persona, pero hieren y confunden.

Los que prometen el cielo. Hacen promesas a cambio de conseguir lo que quieren. Sus expresiones típicas son «Si haces esto te compraré o te llevaré….» Hasta que no lo consiguen no paran de hacer promesas, que jamás llevan a cabo. Sus víctimas se vuelven desconfiadas y su autoestima tiende a disminuir.

Caracteristicas que nos hacen vulnerable al chantaje emocional

  • Una excesiva necesidad de aprobación.
  • Un profundo miedo al enojo y la ira de quines nos rodean.
  • Una gran necesidad de paz, sea cual fuere su precio.
  • Una tendencia a asumir demasiada responsabilidad por la vida de los demás.
  • Un alto nivel de inseguridad con respecto a nuestro valor y capacidad. ¿Quien entrena al chantajista emocional?

Cuando usted es presionado por un chantajista:

  • Se disculpa
  • Razona»
  • Discute
  • Llora
  • Suplica
  • Cambia o cancela planes y citas importantes
  • Cede, en la esperanza de que sea la última vez
  • Se rinde

A usted le resulta difícil o imposible

  • Defender su posición o sus propias necesidades.
  • Enfrentar lo que le está sucediendo.
  • Poner límites.
  • Hacerle saber al chantajista que su conducta es inaceptable.

Si reconoció afirmativamente cualquiera de estas posibilidades, usted está actuando como entrenador y es protagonista en el drama del chantaje emocional.

Conclusion: El chantaje emocional es algo muy habitual en las parejas, padres, madres, jefes de trabajo, amigos y familiares, se piensa que es algo normal y común, no es cuestión de género porque afecta tanto a hombres como a mujeres y deja en evidencia la falta de autoestima por la persona que resulta ser pasiva o sufre este chantaje emocional, siendo manipulada y controlada a gusto por la otra persona convirtiéndose en una relación tóxica y poco saludable psicológica y emocionalmente.

La soltería y la verdad de la vida.

. . . LA S O L T E R Í A . . .

Más de cuatro años de su vida gastaron Maria y Eduardo en un noviazgo aparentemente feliz, que se acabó cuando terminaron la carrera que estudiaron juntos. Fue como si hubieran agotado los temas de conversación que tenían en la universidad, para entrar en una competencia profesional que, lejos de dar trascendencia a su relación, marcaba territorios incompatibles. Finalmente, Eduardo confesó que cuando se dio cuenta de que su noviazgo le reclamaba mas formalidad, tuvo miedo de continuar, porque necesitaba tiempo para saber si Maria era la mujer con quien realmente deseaba pasar el resto de su vida.

Su caso es el de cada vez más parejas ‘modernas’ que huyen de la responsabilidad como del demonio incluso cuando ya tienen todo preparado para la boda. Quizás no supieron nunca que el verdadero amor no se traduce en ‘sentir bonito’ cuando se esta frente a la pareja y que tampoco significa: ‘estar de acuerdo en todo lo que se hace’, porque cuando realmente se ama a alguien se adquiere el COMPROMISO MORAL de ayudarlo respetuosamente a ser mejor, a que crezca como ser humano en todos los aspectos.

Cuando los jóvenes sueñan con encontrar al príncipe azul o a la súper-mujer para ser felices siempre, tendrán que plantearse con toda seriedad si no están esquizofrénicos, porque un mundo así solo se dá en las letras o en las telenovelas, donde navegamos a merced de la imaginación del autor, pero no en el mundo, donde el Creador ha dispuesto para los hombres la felicidad y el sufrimiento, los logros y los fracasos, la aceptación y el rechazo, y la lucha constante y permanente, desde que nacemos hasta que dejamos de respirar.

Hace poco llego a mis manos una información de Cimac, en la que Martha Celia Herrera, psicoterapeuta del Centro de Interdisciplina Conductuales, asegura que las mujeres aun hoy conservan la expectativa de encontrar a un hombre maduro, productivo, estable, inteligente, paternal, que cambie pañales, que las acompañe al pediatra, que sepa preparar papillas que sea una excelente pareja, tierno, que externe sus emociones, que no pida relaciones íntimas cuando ella está enojada, que sea empático.

Ellos, entre tanto, buscan a la mujer de sus sueños: productiva, inteligente, excelente anfitriona, que desee uno o dos hijos cuando el lo decida, que no pida dinero, que sea autosuficiente, independiente y autónoma, que colabore en la economía familiar y que cuide a los niños, que lave, planche, cocine y tenga bien arreglada la casa, además de que se dé tiempo para cuidar su apariencia, que siempre esté súper delgada, que sea vea sexy, etc, etc.

La doctora Herrera dice que con la revolución sexual y el feminismo se rompió el equilibrio tradicional entre el papel que correspondía a los hombres y el que estaba destinado a las mujeres. Los varones se asustan frente a las mujeres que compiten con ellos en su espacio laboral y que a menudo están mas calificadas que ellos, y esa amenaza a veces se extiende al campo sentimental. Influye también que se dividieron los roles, pero nunca quedaron delineados.

Ahora la mujer tiene mas actividades que antes, porque debe estudiar, trabajar y atender a su familia, hecho que resulta desconcertante para todos. Las expectativas femeninas y las masculinas son irreales y poco objetivas. Muchos ni siquiera son capaces de expresar lo que esperan del otro. Yo no soy psicoterapeuta, pero se que en la vida nada es mágico ni gratuito.

Los hombres y las mujeres hemos sido siempre los mismos, aunque las circunstancias han cambiado y, en este renglón, no tan positivamente como seria deseable. Hoy que todo sea fácil y desechable, pero eso no es queremos posible en las personas. Nadie esta ya hecho; la vida entera no nos alcanza a veces para irnos moldeando según nuestras metas y proyectos.

De la misma manera dos seres inacabados, que tendrían que estar conscientes de que van a esculpirse juntos durante toda la vida. Anhelar un príncipe azul o una súper mujer junto a nosotros NO es un PECADO, pero si puede llegar a convertirse en un obstáculo para ser felices al lado de un ser humano de carne y hueso, con potencialidades y miserias que, como nosotros, necesita comprensión y verdadero amor para perfeccionarse poco a poco. Si hoy tantas relaciones se rompen después de un tiempo de tratarse en su noviazgo, es precisamente porque no estamos dispuestos a trabajar para forjar una relación sana, sincera, basada en el verdadero amor, que no es solo romanticismo, sino prueba constante de fidelidad, comunicación, respeto y de humanidad.

Curiosamente, la doctora Herrera concluye que, mientras estudian licenciaturas, maestrías y doctorados, hombres y mujeres no se dan tiempo para ‘habilitarse en pareja’, para hablar de si mismos. Todo eso se queda guardado y, cuando cumplen 30 años o más deciden tener un compañero, suponen que, como por arte de magia, contarán con habilidades que no desarrollaron, porque nunca se dieron tiempo para hacerlo.

Para relacionarse con otra persona hay que estar dispuesto a negociar, a manejar enojos, a discutir -no pelear- porque aunque existan puntos de vista diferentes, es posible conseguir objetivos que satisfagan a los dos, dice la doctora. Pero eso cuesta.

Quizás el problema radica en que nadie desea comprometerse a entablar la lucha por lograrlo. Demasiado egoísmo. Diría yo. Cada día son más las mujeres y hombres, profesionistas, independientes, inteligentes y de éxito, que ven pasar los años sin encontrar pareja. Personas, de todas las clases sociales se encuentran frente al mismo problema.

Son Solteros y Solteras, se han quedado atrapados(as) en un espacio dentro de la sociedad actual, muy limitado en cuanto a diversiones y actividades, y se les dificulta mucho encontrar personas en su misma situación, ya no se diga para casarse, sino simplemente para acompañarse y entablar una buena amistad.

Ya no existe la palabra ‘solteron (a)’ y su imagen ha cambiado 180 grados, ya no es el hombre o la mujer gris, amargada, vestido como fraile o monja (según sea el caso); ahora son seres impecables, atractivos(as), de muy buen carácter. Que van supliendo la juventud con personalidad, desarrollo humano e intelectual. Pero la soledad no es exclusiva de aquellas personas que son solteras, hay mujeres que aun estando rodeadas de mucha gente llegan a sentirse muy solas, y a sufrir de carencias afectivas. También entre mujeres y hombres casadas(os), que comparten su vida con su pareja, es frecuente encontrar ‘solos(as) acompañados(as)’.

Para poder amar verdaderamente hay que renunciar a creer que ese sentimiento es el fin de la soledad, y estar dispuestos a aceptar dos soledades, la del otro y la propia. Y es que amor es confesar: Si, yo te amo como tu eres… aunque no correspondas a mis sueños y a mis esperanzas, Tu realidad me dá mucho mas regocijo que mis sueños…’

A MIS AMIGOS (AS):
A mis amigos que son… SOLTEROS: El amor es como una mariposa. Mientras más lo persigues más te evade. Pero si lo dejas volar, regresará a ti cuando menos lo esperes. El amor puede hacerte feliz, pero muchas veces duele, pero el amor sólo es especial cuando se lo entregas a alguien que realmente se lo merece. Así que tómate tu tiempo y elige lo mejor.

A mis amigos que son… NO TAN SOLTEROS: El amor no es convertirse en la ‘persona perfecta’ para alguien. Es encontrar a alguien que te ayude a ser la mejor persona que puedas ser.

A mis amigos QUE…… SÓLO QUIEREN VIVIR UN MOMENTO O USAR A LAS PERSONAS, PARA SENTIRSE MEJOR: Nunca digas ‘Te Quiero’, si no te importa. Nunca hables de sentimientos si en verdad no los sientes. Nunca toques una vida si pretendes romper un corazón. Nunca mires a los ojos cuando todo lo que haces es mentir. Lo más cruel que un hombre le puede hacer a una mujer es dejarla que se enamore cuando él no tiene la intención de corresponderle y esto es para ambas partes….

A mis amigos que son….CASADOS: El amor no es ‘tu culpa’, el amor dá libertad de acción y de pensar, la monotonía se desintegra con imaginación, comunicación y mucho respeto, el amor no es: gracias por aguantarme, el amor no es mantener la relación por los hijos, el amor es de pareja no de familia ni de hijos, el amor es respeto mutuo, confianza, fidelidad, la verdadera medida de la compatibilidad no son los años que han pasado juntos, pero sí que tan buenos son el uno para el otro.

A mis amigos que… TIENEN EL CORAZÓN DESTROZADO: Los corazones rotos duran tanto y como uno desea y cortan tan profundamente como los dejas continuar. El desafío no es como sobrevivir a un corazón roto, sino aprender de ellos.

A mis amigos que… TIENEN MIEDO DE CONFESAR: El amor duele cuando terminas con alguien. Duele mucho más cuando alguien rompe contigo. Pero el amor duele más cuando la persona que has amado NO TIENE IDEA DE COMO TE SIENTES.

A mis amigos que… TODAVÍA ESTÁN AGUANTANDO: Una cosa triste de la vida es cuando conoces a alguien y te enamoras, sólo para encontrar al final que nunca funcionó y que has perdido años de tu vida con alguien que no valía la pena. Si el o ella no vale la pena ahora, el o ella no valdrá la pena en un año o en 10 años. Déjalo ir.

A TODOS MIS AMIGOS: Mi deseo para ustedes es que encuentren un hombre o mujer cuyo amor sea honesto, fuerte, maduro, que nunca cambie, enriquecedor, protector, animado, recompensante y nada egoísta… y si ya lo encontraron, aprécienlo y no lo dejen ir!